Hoy madrugón para pillar el tren de las 8:23 a Hiroshima. Con el objetivo de ir a la isla de Miyajima.

Esperando el autobús que me lleve a la Kyoto Station, pasan 20 autobuses antes que el mío. Resulta que hoy es sábado y hay menos autobuses de mi línea. Llego justo de tiempo al Shinkansen que me llevara a Hiroshima. Voy tan nervioso que me meto en el tren anterior. Para cuándo me doy cuenta el tren arranca. Por suerte para en Osaka. Hay me bajó y espero al mío que viene a continuación. Vaya librada.

Llego a las 10:44 y pilló el tranvía No 2, que me lleva al Riokan (Alojamiento típico japonés), donde me alojo.

Sin perder tiempo salgo para la isla de Miyajima. Uno de los sitios más visitados de Japón debido al gran O-Torii que hay en el agua. Imagen que todos habréis visto de fotos de Japón.

Para ir, pillo de nuevo el tranvía 2, hasta Hiroda-Nishi-Hirosima, donde hago transbordo a un tren de JR, que lleva hasta los ferrys, estación de Miyajima-guchi. Subo a uno de los ferrys de la compañía JR. El ferry tarda muy poco, y se puede ver el Tori. A las 13:00 ya estoy en la isla.

Una vez en la isla es fácil localizar los sitios de interés. Aprovechando que hay marea alta, lo primero a ver el Tori. Podéis verlo en la imagen que encabeza el post.

De camino, te encuentras multitud de ciervos que vagan por la isla en libertad. Se dejan incluso tocar.

Entro en el Itsukunshima Shrine, justo enfrente del Tori.

Sesión de fotos de boda incluida.

Hago unas cuantas fotos. 😉

A la salida, en uno de los múltiples puestos que hay, como lo típico de la isla. Ostras a la plancha. Es la primera vez que pruebo las ostras. 

No están mal, tendré que probarlas crudas. Picó algún bocado más y continuo hacia la Tahoto Pagoda.

Al lado el templo budista de Daishon. El templo tiene mucho que ver, y cosas realmente curiosas. Podéis ver las múltiples estatuas repartidas por el templo.

Los monjes con gorro de lana son un punto.

Los tres monos, ni habla, ni ve, ni oye.

Cerca el último templo que veo, el inacabado templo de Senjokaku. Sin paredes.

Bajó por la calle comercial y me encuentro la cuchara de arroz más grande del mundo.

Acabo nuevamente en el Tori. Ya ha bajado la marea y se puede ir andando hasta la base. Como no, bajó a tocarlo. Desde abajo impresiona.

Con el atardecer, el espectáculo es increíble, así que sesión de fotos.

Contento por el gran día, a pesar del susto mañanero, vuelvo por el mismo camino hasta Hiroshima. No es tarde, así que voy a la avenida Hondori, en el centro. La zona de compras, restaurantes, etc…

Una vez allí, no tiene mucho interés comparando las de Osaka, Kyoto o Tokio, así que ceno y voy pronto hacia el Riokan.

Por el camino pasó por el parque de La Paz y veo el edificio de la cúpula y el memorial, de los que hablaré mañana.