Después de 17 horas de viaje, llego a Tokio Haneda. Después de coger un tren que me lleva a Asakusa me bajo en la parada pero me desoriento y no encuentro el hotel. Tras unas búsquedas por la zona por fin encuentro algo que me suena y lo localizó.


El hotel es nuevo y bonito. Las habitaciones están como nuevas y el baño es muy correcto. Descanso un poco preparó las cosas y como para hoy no he cogido metro me voy a los alrededores ya que muy cerca está el templo Senso-Ji.

Recorro el templo que es muy bonito aunque está muy reconstruido y salgo por las calles comerciales del barrio de Asakusa. son todo pequeñas callejuelas con comercios de todo tipo. Venta de comida, venta de ropa, de trastos….. muy, muy curioso. Me acerco de nuevo al hotel y entro en un supermercado abierto las 24 horas. Aquí, curiosamente esta cadena se llama don Quijote. Compro algunas cosas para tener el hotel… agua, un poco de café, unas pastas. Así mañana podré desayunar en el hotel tranquilamente y salir de nuevo a descubrir Tokio.

Me voy a cenar pronto y a la vuelta del hotel hay una tasca típica japonesa, muy pequeña, con una mesa en la calle. Me resulta curiosa y me siento ah. Pido una sopa de Noddels y una cerveza.

Al rato el dueño del local se enrolla hablar conmigo preguntarme de donde soy y al final estamos hablando como media hora. La verdad he pasado un buen rato.

Como ya estoy muy cansado, me voy al hotel, no sin antes pasar por el templo de nuevo ya que veo que está iluminado.

Saco unas fotos preciosas, así que me queda venir otra vez con el trípode.